La temperatura y la humedad ambiente son factores clave que afectan el consumo energético del compresor del liofilizador. A medida que aumenta la temperatura ambiente, disminuye la eficiencia de refrigeración y la capacidad de disipación de calor del condensador. Esto supone una mayor carga para el sistema de refrigeración, lo que obliga al compresor a trabajar más para mantener la misma capacidad de enfriamiento.
Para afrontar este reto, los liofilizadores industriales Kemolo están disponibles con condensadores refrigerados por agua o por aire, lo que permite a los clientes seleccionar la opción más adecuada según su clima local. En entornos extremos, ambos sistemas pueden integrarse en una sola unidad para lograr una eficiencia de refrigeración superior y un importante ahorro energético.
Además, Kemolo posee patentes relevantes en materia de ahorro energético. Cada liofilizador industrial está equipado con una función automática de reducción de carga que se activa una vez alcanzada la temperatura de refrigeración requerida, minimizando así el consumo de energía durante todo el proceso.